Las lluvias torrenciales que sufrió Perú el pasado mes de marzo dejaron a su paso más de 100 fallecidos y más de 155.000 damnificados. Desde diciembre de 2016 hay casi un millón de afectados por el cambio climático en el país.

El agravamiento del fenómeno climático conocido como El Niño Costero fue el detonante de las lluvias que, el pasado mes de marzo, afectaron gravemente a la zona norte de Perú. A mediados del mes de abril, se contabilizaban 106 personas fallecidas y 155.000 damnificadas.

Hablar de El Niño Costero es hablar de cambio climático y, sobre todo, de calentamiento global. Fruto de éste, se produjo un aumento anómalo de la temperatura del Océano Pacífico frente a las costas de Perú y Ecuador –pasó de 23ºC a 29ºC–, ello incrementó la humedad y desencadenó las lluvias que causaron los desbordes, inundaciones y aluviones.

Las lluvias estuvieron precedidas de una fuerte sequía, es por esto que a la cifra de damnificados tenemos que sumar casi un millón de peruanos que, desde diciembre de 2016, están afectados por el cambio climático y sus consecuencias.

Se estima que en Perú el 20% de la población más pobre vive en las zonas rurales y tiene dificultades para disponer de una vivienda digna y acceso a luz y agua potable. Ayuda en Acción trabaja en las zonas rurales del país desde 1988, desarrollando proyectos que contribuyen a mejorar las condiciones de vida de estas personas que como siempre ocurre en las emergencias, también en ésta, han sido las más castigadas.

Ayuda en Acción se movilizó para asistir a los damnificados entregando 8 toneladas de ayuda humanitaria: alimentos, kits potabilizadores de agua y kits de higiene con artículos de primera necesidad. También hemos empezado la fase de reconstrucción con albergues y viviendas temporales, apoyo alimentario mientras se recuperan los cultivos y el resto de actividades económicas y la creación de espacios de apoyo socioemocional y para la prevención de la violencia que garanticen el cumplimento de los derechos de los menores damnificados.

UN AÑO DEL TERREMOTO DE ECUADOR

El pasado 16 de abril se cumplió un año del terremoto de 7.8 en la escala de Richter que sacudió Ecuador. Ayuda en Acción trabaja en el país desde 1985 y fue de las primeras organizaciones que se movilizaron en el cantón Muisne, provincia de Esmeraldas –donde trabajamos junto a nuestro socio lo-cal Corporación Esmeraldeña para la Formación y el Desarrollo Integral (CEFODI)– para atender de forma inmediata las necesidades más urgentes de la población afectada por la catástrofe.

Gracias a las donaciones de empresas y particulares, con los más de 130.000 euros recaudados hemos asistido a 950 familias de Esmeraldas después de la emergencia, mediante la entrega de más de 2.300 kits de alimentos, artículos de higiene y limpieza, colchones, bidones de agua, linternas, juguetes y toldos, entre otros. También hemos realojado a familias en viviendas temporales y ofrecido apoyo psicosocial tras el desastre. En la actualidad, trabajamos en el proceso de reconstrucción.

Por Inma D. Alonso & Nora Benito

Foto: Ayuda en Acción Perú

 


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