La Ayuda Oficial al Desarrollo en España, es decir los fondos públicos con los que los españoles en los distintos territorios contribuyen a la cooperación a través de las convocatorias públicas, se encuentra actualmente en mínimos históricos. Si tenemos en cuenta la meta histórica de destinar el 0,7% de la RNB, nos encontramos actualmente en el 0,13%, habiendo alcanzado un máximo de 0,46% en el año 2009. Pero queremos destacar los esfuerzos y apoyo que desde distintos lugares han contribuido al alcance de nuestros logros.

Asturias, con cerca de 0,5 millones de euros, permitió reforzar el acceso a la educación de calidad y equidad en El Salvador. Trabajamos para 1.222 estudiantes y con 52 docentes, influyendo en 3.530 personas. Se ha mejorado la calidad educativa, la gestión local, y ha disminuido la brecha de género para el acceso de las chicas a secundaria. En Morazán, ahora el Comité de Mujeres Jóvenes defiende sus derechos.

Castilla-La Mancha defiende el derecho a la seguridad alimentaria con nosotros y permitió que 230 familias en Nicaragua mejoraran sus niveles de nutrición incorporando nuevos grupos de alimentos a su dieta (hortalizas, tubérculos y frutas), que en 13 comunidades de Matagalpa han cultivado a través de prácticas agroecológicas sostenibles y a través de la crianza de animales menores.

Euskadi apuesta por mitigar los efectos de las crisis, apoyando con más de 400.000 euros para que 1.400 personas recuperaran parte de su vida tras el reciente terremoto en Nepal, especial-mente ancianos y personas con discapacidad, o que 100 comunidades de territorios indígenas del sur-sureste de México cuenten con estrategias de gestión de riesgos de desastres con enfoque de derechos.

Con Madrid reforzamos nuestra acción humanitaria en apoyo a la sequía del Cuerno de África, y así 26.834 personas, de las cuales 10.733 son mujeres y 9.000 niños y niñas, en el condado de Malinde, Kenia, recibieron alimentación suplementaria para paliar sus carencias nutricionales y bebieron agua segura gracias a la reparación de cuatro pozos de agua.

Durante 7 años, con cerca de 2 millones de euros de fondos de Galicia, hemos trabajado en la frontera ecuatoriana-peruana en favor de la integración ambiental y desarrollo económico. Cerca de 3.000 familias a ambos lados de la subcuenca binacional del río Macará han avanzado en la conservación de sus recursos naturales, cuentan con saneamiento básico y han mejorado sus condiciones de habitabilidad y sus cultivos.

Andalucía ha confiado en Ayuda en Acción durante más de 10 años con fondos cercanos a los 10 millones de euros. Un buen ejemplo fue la apuesta por la innovación tecnológica en el departamento de Caazapá, en Paraguay. 7.000 personas –3.430 son mujeres– y 28 centros educativos donde estudian 3.549 escolares y trabajan 105 docentes, vieron atendidos sus derechos con la implementación del programa “Alimentar la Mente”.

Con Aragón reforzamos el derecho a la salud en el Chaco boliviano, contribuyendo a paliar los efectos del Chagas (la enfermedad invisible o enfermedad de los pobres) y beneficiando a 7.000 personas mediante acciones de prevención, formación y construcción de infraestructuras, gracias a la aportación de la DGA y el Ayuntamiento de Zaragoza.

En Cataluña la mirada a la mujer es prioritaria y, gracias a sus fondos, queremos destacar las mejoras en la triple discriminación que sufren las mujeres afrodescendientes de Ecuador (de género, socioeconómica y étnica), con repercusiones directas en su salud sexual y reproductiva. Con enfoque de género, 70 mujeres empoderadas y organizadas lideran la promoción de sus derechos e influyen en las políticas.

Queremos destacar la apuesta del derecho a la educación en Honduras como apoyo desde Extremadura. Los niños y niñas de Comayagua han visto mejo-radas sus condiciones pedagógicas gracias a la construcción, equipamiento y material didáctico de sus aulas escolares, así como la implementación de un Plan Educativo por cada centro.

Con Baleares hemos atendido el derecho a una vida digna de jóvenes y mujeres sin recursos de Ofla, en Etiopía. Entre 2010 y 2013 se constituyó una plataforma comercial de 10 cooperativas apícolas lideradas por ellas, logrando incrementar los ingresos de sus familias a través de la producción de miel de calidad, el desarrollo de las habilidades de negocio y la inserción de las cooperativas en la cadena de valor.

Con el apoyo de Valencia, hemos defendido durante más de 10 años el derecho a la salud en Mozambique, con especial atención a la infancia y al VIH-sida y la malaria. La reducción de la mortalidad infantil al 50%, en una población de 250.000 habitantes, la formación de 66 líderes y 50 agentes de salud y la mejora de las infraestructuras en el distrito de Erati, son algunos resultados de este trabajo.

Hemos contado con la confianza de la AECID desde su creación y, en los últimos 12 años, con más de 58 millones de euros. Destacamos aquí la apuesta entre 2010-2015 en Centroamérica, consiguiendo multitud de alianzas entre la sociedad civil para impulsar políticas públicas con enfoque de género en materia de seguridad y soberanía alimentaria, y mejorando los medios de producción y capacidades en 48 cooperativas, lo que ha beneficiado a 21.898 personas.


 

Por Teresa Godoy

LA AYUDA OFICIAL AL DESARROLLO ES CRUCIAL EN LA LUCHA CONTRA LA POBREZA