Queridos amigos, queridas amigas,

Los primeros 35 años de Ayuda en Acción se cierran. Iniciamos una nueva etapa y, en el balance, si algo podemos constatar es que hemos alcanzado la madurez como organización. Para ello ha habido que superar etapas, aprender de los errores y de los aciertos, y buscar las mejores formas de llegar a las personas que más lo necesitan allá donde trabajamos. Creo sinceramente que se ha conseguido tener una organización de la que poder sentirse orgulloso.

Desde aquellas primeras actuaciones en Ecuador o la India hasta el día de hoy han ocurrido muchas cosas. Hemos ido ajustando nuestra manera de trabajar siempre pensando en conseguir mejorar la vida de las personas. Hemos tenido que aprender que esos resultados no se pueden dar si no hay un apoyo a medio plazo, predecible, que se haga desde el respeto y desde el compromiso, con altos grados de profesionalidad. Hemos mejorado mucho la manera de seleccionar los territorios donde instalamos las áreas de desarrollo, y a valorar cuáles son las mejores maneras de trabajar con las comunidades, en conjunto con organizaciones y autoridades a nivel local. Y en todo ello, hemos perfeccionado nuestra manera de medir lo que hacemos para poder adoptar el mejor camino y, sobre todo, para poder contároslo. Tras todo este periplo nos hemos convertido en una organización de referencia tanto en España como en los países donde trabajamos. Una organización confiable, que aporta técnica y financieramente al progreso de las personas con altos niveles de calidad. Una organización comprometida con la lucha contra la pobreza y la desigualdad sin más interés que el de buscar un mundo un poco más justo.

En este camino también hemos pasado momentos malos. Ha habido frustración por no alcanzar los resultados esperados y ver cómo no éramos capaces de hacer que familias, personas vulnerables, lograsen salir de la marginación en la que viven. Cómo un huracán, un terremoto o un tsunami echaba por la borda la esperanza de miles de personas. Momentos en los que hemos visto peligrar algunos de nuestros proyectos porque la crisis económica mundial redirigió prioridades y dejó la cooperación al desarrollo en un segundo plano, y en los que hemos tenido que decir adiós a muchos compañeros y compañeras que han dejado la organización. A pesar de todo ello, hoy la suma de esfuerzo, constancia y compromiso nos permite ser parte de una organización de sólidos cimientos, que sabe cómo ocupar su papel en un momento mundial más complejo y en unos contextos locales que presentan nuevos retos. Que tiene importantes retos por delante y está preparada para ello.

Seguiremos escribiendo esta historia que solo pretende llevar esperanza a muchas personas

Estar en este punto ha sido gracias al esfuerzo de muchas personas que han empujado con honestidad y profesionalidad todos estos años. Algunas de ellas ya no están y a todas queremos en este 35 aniversario hacerles un reconocimiento. En especial, me gustaría referirme a Patricia Moreira, que recientemente dejó su cargo como Directora General. A dicha posición me he incorporado recientemente con toda la ilusión y las ganas de contribuir desde mi experiencia a que Ayuda en Acción sea la organización que todos queremos y, sobre todo, la organización que sabe y es capaz de dar su apoyo a aquellos que más lo necesitan.

Nos encontramos en esta etapa con nuevos retos. Por citar algunos, estamos comprometidos con las crisis humanitarias crónicas de los países del Cuerno de África o con el proceso de paz en Colombia. Seguimos muy de cerca las consecuencias de la movilidad forzada de personas en todo el mundo, la situación de los jóvenes en contextos de marginalidad en México o El Salvador, la situación de las niñas en Nepal o la India. Y nos sigue movilizando el trabajo que llevamos a cabo en España, donde estamos alcanzando importantes resultados. En definitiva, retos que pretenden paliar el sufrimiento a través de la ayuda que personas prestan a otras personas.

Todo esto que ha pasado en 35 años no hubiese ocurrido sin vosotros. Formáis parte fundamental de este equipo humano impresionante con el que contamos para seguir construyendo la historia de Ayuda en Acción. Nos quedan muchos años por delante y muchas cosas por hacer. Estamos seguros de que con vuestro apoyo seguiremos escribiendo esta historia que solo pretende llevar esperanza a muchas personas que lo necesitan en el mundo.

Un fuerte abrazo,

Firma Director General

 

 

 

 

 

Fernando Mudarra – Director General