Sin los socios no hubiéramos cumplido años. Ni sueños. Ni objetivos. Muchas gracias.


 

pilar garcia

PILAR GARCÍA

Recuerdo como si fuera hoy el día que recibí su primera carta, la alegría que sentí fue tremenda y una satisfacción personal por la decisión tomada. Ver su fotografía, sus datos personales, ponerle nombre y apellidos… sí, fue hermoso. Y todo ello se repetía cada vez que recibía una carta suya o yo le escribía a él. Mi aportación económica es pequeña, lo sé, pero creo y así me consta, que es una buena forma de colaborar en la educación y en el desarrollo de los niños y sus comunidades, parte fundamental donde ellos crecen y se hacen personas. Animo desde aquí a todo el que pueda realizar esta labor de apadrinamiento a que den un paso al frente y colaboren con lo que puedan porque ellos, nuestros pequeños, son nuestro futuro y el mejor presente.

Beatriz de la Soledad Santiago del Álamo 4BEATRIZ SANTIAGO

Fue una tremenda emoción y alegría saber de mi ahijado y su familia, de hecho eso me motivó aún más para querer conocerlo y saber de su cultura y su país y saber cómo se emplea el dinero que yo y muchos como yo donamos. Y fue maravilloso: fui a Malawi en 2013, una experiencia importante en mi vida. Pude comprobar de primera mano la gran labor que realiza Ayuda en Acción en los países más desfavorecidos.

 

Javier VelázquezJAVIER VELÁZQUEZ

Decidimos apadrinar, aun estando los dos en el paro, y seguimos por ayudar a algún muchacho/a que sabíamos que le haría más falta que a nuestros hijos. La cuestión es que con poco se puede ayudar y en eso estamos.

 

 

cristo marrero2CRISTO MANUEL MARRERO

Tras algunas semanas de meditación, decido dar el paso y apadrinar. Vi una oportunidad de poder tener una motivación más en mi vida, de tener un vínculo con un niño y una familia de otra cultura y al mismo tiempo de saber que colaboro en una buena causa. Siempre en mi correspondencia intento transmitirle que persiga sus sueños. Aunque las circunstancias sean difíciles, no está solo.

 

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MARÍA DEL PILAR

Pensé: “si apadrino a un niño, algo bueno haré y de esta manera me siento bien”. Con el paso del tiempo esta visión ha ido cambiando y ahora lo hago no por sentirme tranquila con mi conciencia sino por la convicción profunda de que entre todos SÍ podemos cambiar el mundo, SÍ podemos aliviar el sufrimiento de muchos niños y personas que viven rodeados de penurias, guerras y desolación.

 

Julio Vicente Pérez Pico fotoJULIO PÉREZ Y CRISTINA CAYETANO DE DUEÑAS

Decidí apadrinar hace 25 años cuando nació mi primer hijo. Tomé plena conciencia de lo que significa la paternidad responsable, de lo que mis padres hicieron por mí y de lo que yo podría hacer no solo por mis hijos, sino para mejorar las condiciones de vida de otros niños que no habían tenido tanta suerte como los nuestros. Era una forma de devolver lo que habíamos cobrado por adelanta-do. A lo largo de estos años, la foto de Asimwe Rose (que así se llamaba aquella primera niña de Uganda) nos ha acompañado y nos ha recordado la obligación moral que tenemos para con aquellos que no han nacido en el Primer Mundo como nosotros.

ana blanco

ANA BLANCO

Quería ayudar a algún niño a salir adelante. Sobre todo me preocupa que tengan acceso a la educación. Tenemos su foto puesta en un portarretratos en la sala. Ya es parte de la familia.

 

 

DSC_1638MARIA ROSA DIRANZO

Mi primera ahijada se llamaba Sethala. Me emocionó recibir su primera cartita con su foto, era una niña discapacitada que necesitaba unos aparatos para las piernas. Ser niña en la India y además discapacitada es el colmo de la mala suerte. Lloré como una magdalena cuando me enviaron una foto suya en la que aparecía sin los hierros en las piernas porque sencillamente ¡ya no los necesitaba!

 

2JUANI PÉREZ

Acababa de promocionar en el trabajo a un puesto mejor paga-do. Pensé que alguien más debía beneficiarse de ello y opté por el apadrinamiento internacional. El niño que más tiempo he apadrinado es Abdullhakim y ahora apadrino a Zerfes Tadele. Ambos son de Etiopía.

 

 

IMG_0014ENCARNA AGUADO

Llevo más de 16 años colaborando con Ayuda en Acción. No he sido consciente del tiempo que llevo vinculada a la organización hasta que el año pasado recogí un póster de agradecimiento de mi buzón. Un póster con el que me dabais las gracias por haberos acompañado durante 15 años. Me emocionó. ¡Cómo pasa el tiempo… y aquí continúo, afortunadamente! Con el tiempo y por el envío de más fotos, ves cómo el niño va creciendo y un buen día descubres que, además de dibujos, empieza a escribir él mismo unas líneas. Son pequeñas cosas, pequeños progresos que te dibujan inmediatamente una sonrisa en la cara.


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